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São Miguel

La llegada a Ponta Delgada fue en la misma línea de siempre. Sólo funcionaba un motor, no nos contestaban por la emisora…lo normal.

Bajamos el dinghy y me acerqué a lo que parecían las oficinas, pregunté y me indicaron el amarre al que podíamos ir. A pesar de maniobrar con un solo motor, el amarre era muy grande y atracamos sin problemas.

Aquí empezó una nueva etapa en la que, por un lado, teníamos que esperar que llegara el motor de arranque que esperábamos que nos enviaran desde Tenerife. Por otra parte, queríamos que viniera algún electricista a ver si había alguna posibilidad de que arreglaran los dos motores, al menos para que llegáramos a Tenerife.

En la parte de ocio, tenía muchas ganas de ver a Nuria, mi amiga jerezana a la que el año anterior no pude visitar con el Saramia.

Ponta Delgada dispone de un puerto de verdad, junto al centro de la ciudad (tiendas, restaurantes, supermercados, etc…) y con buenas instalaciones.

Hicimos el check-in, quedamos con el electricista para un par de días más tarde e intentamos alquilar coche para recorrer la isla.

Como nos pasó en otras islas, no existía ningún coche de alquiler libre (realmente localizamos un Ford Mondeo a 180€/día y mínimo 3 días de alquiler).

Gracias a Nuria conseguimos uno a buen precio para un par de días.

Nos dedicamos a dar una vuelta por la isla con las mismas conclusiones que las islas anteriores:

  • Las Azores son un paraíso
  • Está todo muy cuidado
  • La gente es tremendamente amable

Resumiendo, es un lugar que se debe conocer.

Uno de los sitios que me pareció curioso es Ponta da Ferraria. Es una cala (de las de Azores) en la que por las rocas sale agua muy caliente con alrededor de 45º. Esta agua se junta con la que entra del mar por lo que se templa y puede estar más caliente o fría según estés más o menos cerca de las rocas.

Por otra parte, la corriente es muy fuerte, por lo que hay unas cuerdas para no perecer ni ahogado ni estrellado contra las rocas.

** foto Ponta da Ferraria

Además de la costa, Sao Miguel dispone de parajes increíbles. Uno de los sitios más chulos es Sete Cidades, la pena es que la mayor parte del tiempo está cubierto por nubes y no se ve nada. A la tercera fue la vencida y pudimos verlo (o por lo menos atisbarlo). Son dos lagos separados por un puente y cada uno es de un color.

Fuimos también a ver las fumarolas (más bestias que las de Lanzarote y que además utilizan para asar mazorcas. Tengo que decir que no soy aficionado a ellas, pero las de Furnas son un manjar. Son superdulces!!!!

Lo mismo sucede con el cocido. El pack de las fumarolas, las mazorcas y el cocido, es insuperable

Cocido

La isla está llena de miradores, cascadas, rutas de montaña…un paraíso. Pero es que además está todo supercuidado, y eso que Sao Miguel, al tener una población mucho mayor, no es la que más destaca.

De todas formas, Azores está llena de parques, lugares donde hacer barbacoas, piscinas naturales (con sus baños y duchas), carreteras con los setos cuidadosamente recortados. En definitiva, se preocupan de que la isla sea preciosa y cómoda tanto para los habitantes como para los turistas.

Nos extrañaba cuando veíamos cuadrillas de gente (no precisamente joven) cuidando los setos de las carreteras, jardines, etc…,por curiosidad he visto que la tasa de desempleo es de sólo el 6,8% (https://www.ine.pt/xportal/xmain?xpid=INE&xpgid=ine_indicadores&contecto=pi&indOcorrCod=0010704&selTab=tab0), sinceramente me hace pensar si que la gente esté desempleada en su casa, cobrando una pensión, es la mejor de las opciones para todos.

Finalmente vino el electricista, intentó arrancar el motor de estribor, cambió el relé, algún cable, etc…pero no lo consiguió.

Luego fue a revisar el motor de babor que también nos daba problemas por la corrosión.

Después de evaluarlo todo bien ,nos dijo que en esas condiciones no nos podíamos ir, que no íbamos a poder llegar a Canarias.

Nos dijo que el podía arreglarlo, pero imposible antes de septiembre, y que era una locura irnos así.

Le dijimos que no teníamos más remedio que marcharnos y nos conminó a llevar suficientes alimentos y agua.

Nos despedimos de Nuria con mucha pena y la promesa de que nos veremos en Tenerife y ´pusimos rumbo a Madeira con sólo el motor de babor. Lo bueno es que llevábamos el motor de arranque de repuesto que finalmente nos llegó.

A Madeira eran unos 4 días de navegación con mar y viento perfectos para el Arabela. Cuando llevábamos 3 días probamos a arrancar el motor de babor y tampoco quiso arrancar.

Mientras íbamos navegando, pudimos cambiar el motor de arranque y…arrancó. En ese momento tuvimos que tomar una decisión importante. Nuestra idea inicial era estar una semana en Madeira, ir bajando luego por la Palma, la Gomera y el Hierro y regresar a finales de agosto a Tenerife. Dado los problemas con los motores, optamos por poner rumbo directo al puerto de Candelaria y mantener el motor en marcha hasta allí.

Así lo hicimos llegando a Candelaria el 30 de julio de 2021 y entrando en el puerto con un solo motor, pero con la ayuda de todos los amigos del puerto de la Galera, exactamente 594 días y más de 10.000 millas recorridas después de nuestra salida el 14 de diciembre de 2019

El Arabela de vuelta en La Galera

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